Tenemos que cumplir con un objetivo y este es romper las barreras que impiden la integración de estas personas como iguales, pese a sus diferencias. "Tenemos que lanzar un mensaje positivo que lleve a una reflexión seria del potencial de este colectivo en nuestra sociedad: que tengamos la conciencia que son personas capaces de estudiar, trabajar, divertirse... de ser útiles porque se sienten útiles".
Sus abrazos, sonrisas y complicidad muestran las posibilidades que pueden desarrollar. Para poder dar una respuesta educativa a sus especiales necesidades y favorecer su integración laboral. Se tiene que hacer de nuestro corazón un instrumento de difusión y en conjunto, hagamos para ellos un mundo mejor.

